Errachidia, situada en el sureste de Marruecos, es conocida como la puerta de entrada al desierto del Sahara. Esta ciudad, fundada en tiempos del protectorado francés, combina historia, cultura y paisajes espectaculares que cautivan a los viajeros.
Uno de los lugares más destacados es el Valle del Ziz, un oasis impresionante rodeado de palmerales infinitos y kasbahs tradicionales. Sus miradores ofrecen vistas inolvidables y son parada obligatoria en las rutas hacia Merzouga y el desierto de Erg Chebbi.
Además de su importancia geográfica, Errachidia es un lugar perfecto para conocer la vida local marroquí. Su medina, sus zocos y su ambiente auténtico hacen que el visitante descubra un Marruecos real, lejos de las grandes ciudades turísticas.