Merzouga, situada en el sureste de Marruecos, es uno de los destinos más fascinantes del país y la mejor puerta de entrada al desierto del Sahara. Famosa por las impresionantes dunas de Erg Chebbi, algunas de más de 150 metros de altura, Merzouga ofrece paisajes únicos que parecen sacados de un sueño.
Una de las experiencias más inolvidables es realizar una excursión en camello al atardecer, cruzando las dunas hasta llegar a un campamento bereber. Allí podrás pasar la noche en haimas tradicionales, disfrutar de una cena típica marroquí y música bereber en vivo bajo un cielo estrellado incomparable.
Además del desierto, Merzouga permite descubrir la hospitalidad de sus habitantes, rutas en 4×4 por antiguas pistas del Rally Dakar y visitas a pueblos cercanos como Khamlia, conocido por su música gnawa.
Merzouga es mucho más que un destino: es una experiencia mágica que conecta con la esencia de Marruecos.